
Skay en Olavarría
un ritual de rock intacto y una multitud en éxtasis
Skay Beilinson volvió a demostrar por qué es uno de los artistas más legendarios del rock argentino. La noche de este sábado en el C.E.M.O de Olavarría vivimos una verdadera celebración de su mística inquebrantable, un show que reunió a fanáticos de todas partes del país. A sus más de 70 años, el ex guitarrista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sigue desplegando esa magia única, capaz de hipnotizar a su público con su guitarra y su voz, en un ritual de rock que se mantiene intacto con el paso del tiempo.
Desde el primer acorde, el público se entregó por completo a la energía arrolladora de Skay y Los Fakires. Con un repertorio que recorrió clásicos de su carrera solista y momentos que remiten a la época ricotera, el show tuvo una intensidad que pocas veces se ve en el escenario. La conexión entre el artista y la multitud fue total, con cada canción coreada y vibrada como si fuese la última. La guitarra de Skay sonó con la precisión y el sentimiento de siempre, demostrando que su legado sigue vivo y en constante expansión.
Lo que ocurrió en Olavarría fue una verdadera peregrinación rockera. Desde distintos puntos del país llegaron seguidores dispuestos a ser parte de una noche inolvidable. Banderas, remeras y cánticos fueron parte del paisaje, creando una atmósfera que solo se da en estos encuentros donde la música es el hilo conductor de una comunidad que trasciende generaciones. La vigencia de Skay es indiscutible, y su capacidad para generar esta mística se reafirma en cada recital.
Antes del plato fuerte de la noche, la banda azuleña FACÓN se encargó de encender la velada con un set cargado de clasicos (esas que sabemos todos). Con un sonido que se acomodo casi de inmediato, los músicos dejaron en claro por qué son una de las grandes bandas del centro de la provincia. Su presentación fue celebrada por el público, que acompañó cada tema con entusiasmo, anticipando la gran noche que se vendría con Skay y su banda.