
Fue el 20 de septiembre de 1997 la despedida que sería la oficial de los escenarios de Soda Stereo, a pesar que varios de sus integrantes decian y casi se atrevian a confirmar que algún día podrían volver a tocar. “Yo me la paso despidiendo en los aeropuertos pero esta cosa es más magnánima. Se me ocurre que por mucho tiempo eso no va a pasar, pero no puedo asegurar que alguna vez nos encontremos y que queramos tocar juntos. Pero la idea, en todo caso, es que cada uno siga por su camino”, dijo en su momento Gustavo Cerati. Por su parte, Charly Alberti expresó que “quizás algún día, en algunos años, nos cruzamos y nos den ganas de tocar y lo hacemos, pero hoy lo que estamos pensando es todo lo contrario”.
El estadio de River Plate estaba colmado. No cabía más gente y las entradas en la reventa tenian valores muy elevados y eran casi imposible de conseguir. Salen los tres al escenario y Zeta agradece a la gente y dice “cómo se agrandó la familia”. Gustavo Cerati, aprovecho y como buen frontman y lider de una gran banda de rock sus palabras nunca fueron al azar: “Hola. Llegó la hora. Llegó el minuto. Segundo. Instante. Supongo que tienen sed. Soda Stereo. Buenos Aires, Argentina”. Con ese discurso dieron comienzo con la “Ciudad de la furia”, sencillo del “Doble vida”, para hacer explotar a todo el “Monumental”.
La lista de canciones fue una verdadera locura que hizo cantar y bailar a todos aquellos que tuvieron el gran privilegio de estar en una noche historica, no solo para el rock argentino, sino tambien, para el rock de toda america latina.
