
El Salón de la Fama 2026 abre el debate: del metal de Iron Maiden al pop latino de Shakira
Phil Collins, Oasis y Wu-Tang Clan encabezan una lista diversa que vuelve a tensionar los límites de lo que el Rock & Roll Hall of Fame considera “rock”.
La generación 2026 del Salón de la Fama del Rock & Roll ya tiene a sus nominados y, como cada año, la discusión está servida. Entre leyendas del rock clásico, íconos del pop global, referentes del hip hop y nombres fundamentales del post punk, la nueva lista confirma que el concepto de “rock” para la institución estadounidense es cada vez más amplio.
Encabezan la nómina artistas como Phil Collins, Oasis, INXS, Shakira, Wu-Tang Clan, Iron Maiden, Mariah Carey, Lauryn Hill y P!NK. A ellos se suman Joy Division/New Order, Billy Idol, Jeff Buckley, Sade, Luther Vandross, Melissa Etheridge, The Black Crowes y New Edition.
Para ser elegible, un artista o banda debe haber lanzado su primera grabación comercial al menos 25 años antes del año de la nominación. En esta edición, varios nombres aparecen por primera vez en la boleta: Collins (quien ya fue incorporado como miembro de Genesis en 2010), Shakira, Wu-Tang Clan, Lauryn Hill, P!NK, Jeff Buckley, Luther Vandross, INXS, Melissa Etheridge y New Edition. La generación 2026 se anunciará a fines de abril y la ceremonia oficial se realizará antes de fin de año, con votación de más de 1200 artistas, historiadores y miembros de la industria, además del voto del público.
La edición anterior dejó la vara alta con incorporaciones como The White Stripes, OutKast, Soundgarden, Cyndi Lauper, Joe Cocker, Bad Company, Warren Zevon, Salt-N-Pepa y Chubby Checker, reforzando esa idea de que el Hall celebra la influencia cultural más allá de las etiquetas estrictas.
¿Rock o cultura popular?
Como ocurre cada año, algunos nombres generan sorpresa. La presencia de Shakira, Mariah Carey, New Edition o P!NK reaviva el debate sobre qué debe entenderse por “rock”. Sin embargo, el Salón de la Fama hace tiempo que amplió su mirada hacia artistas que, desde el pop, el R&B o el hip hop, moldearon la cultura popular y la industria musical con un impacto comparable al de cualquier banda de guitarras distorsionadas.
En esa línea, la inclusión de Wu-Tang Clan o Lauryn Hill no resulta descabellada si se analiza la influencia del hip hop en las últimas tres décadas. Lo mismo sucede con Mariah Carey y su peso en la evolución vocal del pop contemporáneo.
Los grandes ausentes
También crece la lista de “desaires” históricos. Entre quienes no regresan tras la votación 2025 aparecen Phish, el pionero del country rock Gram Parsons y la banda mexicana Maná.
Otro caso emblemático es el de Chic, nominado en once ocasiones sin lograr la incorporación formal, aunque su líder, Nile Rodgers, recibió el Premio a la Excelencia Musical en 2017. Una muestra más de las tensiones internas que genera cada anuncio.
Nominación y agenda: el efecto multiplicador
La visibilidad que otorga la nominación no es menor, sobre todo para artistas con proyectos en marcha. Billy Idol estrena en cines estadounidenses el documental “Billy Idol Should Be Dead”. The Black Crowes lanzarán “A Pound of Feathers” el 13 de marzo y comenzarán gira en mayo. Melissa Etheridge publicará “Rise” el 27 de marzo, con tour inmediato.
Iron Maiden, en pleno festejo por su 50º aniversario, prepara el estreno del documental “Iron Maiden: Blinding Ambition” para el 7 de mayo y continúa con su gira mundial “Run For Your Lives”. Jeff Buckley vuelve al centro de la escena gracias al documental de HBO “Music Box, It’s Not Over” y a una edición ampliada de “Live at Sin-E” que formará parte del Record Store Day el 18 de abril. New Edition, por su parte, encabeza su “New Edition Way Tour” y lanzará el single “We Going Out Tonight” como apertura de sus shows.
La lista 2026 del Salón de la Fama no solo celebra trayectorias: también reactiva catálogos, impulsa estrenos y vuelve a poner en discusión qué significa, hoy, pertenecer al panteón del rock. Entre leyendas consagradas y nombres que expanden los límites del género, la pregunta vuelve a ser la misma: ¿premia el Hall al rock como estilo o al rock como actitud cultural?