
Pity Álvarez, ante la recta final de su juicio: los últimos testimonios y una defensa que vuelve a encender las alarmas
El juicio por la muerte de Cristian Díaz se acerca a los alegatos, mientras crece la preocupación por la salud del músico.
El proceso judicial que tiene como protagonista a Cristian “Pity” Álvarez atraviesa una de sus instancias decisivas. A más de ocho años del episodio que terminó con la vida de Cristian Maximiliano Díaz en Villa Lugano, el juicio oral contra el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados comienza a transitar el tramo final de la etapa testimonial. Sin embargo, lejos de tratarse de una instancia exclusivamente judicial, las últimas audiencias volvieron a poner sobre la mesa una discusión que acompaña al expediente desde sus comienzos: el estado de salud del músico y su capacidad para afrontar un proceso penal de semejante complejidad.
Este lunes 26 de octubre, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 recibió nuevos testimonios de profesionales vinculados con la salud mental de Álvarez. También estaba prevista la posible declaración del padre César Scicchitano Tagle, conocido popularmente como el “Cura Rockero”, una persona que mantiene una relación cercana con el cantante desde hace varios años.
La audiencia representa un paso importante dentro de un debate que acumuló numerosas postergaciones, controversias entre las partes y diferentes evaluaciones médicas. La expectativa ahora está puesta en completar las declaraciones pendientes, escuchar eventualmente al propio músico y avanzar hacia los alegatos, instancia en la que la fiscalía, la querella y la defensa expondrán sus conclusiones.
Un expediente que lleva ocho años
La causa tiene su origen en la madrugada del 12 de julio de 2018. Aquella noche, en las inmediaciones de la torre 12B del barrio Samoré, en Villa Lugano, Cristian Díaz murió luego de recibir disparos de arma de fuego. La investigación señaló a Pity Álvarez como responsable del hecho.
Según la reconstrucción incorporada al expediente, ambos hombres se encontraron en el complejo habitacional y mantuvieron una discusión que terminó con el músico efectuando disparos contra Díaz. El cantante abandonó posteriormente el lugar y, horas más tarde, se presentó públicamente para reconocer su participación en el episodio.
El caso provocó un impacto inmediato. No solamente por la gravedad del hecho, sino también por la dimensión pública de su protagonista. Álvarez era una de las figuras más reconocidas del rock argentino de las últimas décadas, responsable de canciones que habían marcado a distintas generaciones y referente de una cultura musical vinculada con los barrios, los recitales multitudinarios y una estética alejada de los circuitos tradicionales.
Desde entonces, su situación judicial quedó atravesada por las discusiones sobre sus problemas de salud mental y sus antecedentes vinculados con las adicciones.

Las postergaciones y el debate sobre su salud
El juicio no pudo desarrollarse con normalidad durante varios años. En 2021 se dispuso una primera suspensión y, aunque posteriormente se proyectó iniciar el debate oral en 2023, el procedimiento volvió a quedar interrumpido por las condiciones de salud atribuidas al acusado.
La posibilidad de que Álvarez comprendiera el alcance de sus actos y estuviera en condiciones de participar de un juicio fue objeto de distintas evaluaciones profesionales. En 2026, el expediente volvió a tomar impulso después de que nuevos informes del Cuerpo Médico Forense consideraran que el músico podía afrontar el proceso.
La Fiscalía también impulsó la reanudación del debate. Uno de los argumentos que tomó relevancia fue la actividad pública que el cantante había desarrollado durante los meses anteriores, incluido un recital multitudinario en Córdoba en diciembre de 2025.
Finalmente, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 29 fijó el 10 de agosto de 2026 como fecha de inicio del juicio.
La discusión médica, sin embargo, no desapareció. Durante septiembre se ordenaron nuevas evaluaciones después de una internación y de la apertura de un procedimiento en el fuero civil relacionado con su capacidad. Los planteos de la defensa y las decisiones del tribunal volvieron a generar tensión alrededor de la continuidad del debate.
En octubre, el tribunal volvió a pronunciarse sobre la continuidad del juicio y rechazó nuevos pedidos de nulidad presentados por los abogados defensores. Los magistrados entendieron que los informes oficiales respaldaban la posibilidad de que el acusado siguiera sometido al proceso, incluso mediante conexión remota cuando su situación lo requiriera.
La postura de los profesionales que atienden al músico fue diferente. Desde su entorno médico se habían expresado advertencias sobre los posibles efectos que la exposición judicial y mediática podía tener sobre su estabilidad. Esa diferencia de criterios se convirtió en uno de los puntos más sensibles de las últimas semanas.
Los últimos testimonios y el reclamo de los abogados
En la audiencia de este 26 de octubre fueron convocados el psiquiatra Ezequiel Norberto Mercurio y los psicólogos Carlos De Marco y Daiana Sinigoj Perito. Sus declaraciones tienen especial importancia porque aportan elementos profesionales para comprender la situación del músico y las condiciones en las que atraviesa el proceso.
También se esperaba la posible presentación del padre César, conocido como el Cura Rockero. Su relación con Álvarez se remonta a varios años atrás y se fortaleció durante los períodos en los que el cantante intentó recuperarse de sus problemas de adicción. El sacerdote lo acompañó en distintas etapas personales y llegó incluso a compartir experiencias musicales con él.
En paralelo, los abogados Javier Baños y Sebastián Queijeiro difundieron un comunicado en el que manifestaron su preocupación por la integridad física y la salud de su defendido. La defensa solicitó la intervención urgente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires y cuestionó diferentes decisiones adoptadas durante el procedimiento.
Entre sus argumentos mencionaron recursos vinculados con el rechazo de acciones de hábeas corpus, el inicio del juicio sin una determinación previa sobre la aptitud del músico para afrontarlo y cuestionamientos relacionados con la actuación del tribunal. También denunciaron presuntas vulneraciones de garantías constitucionales y de derechos contemplados en tratados internacionales de protección de personas con discapacidad.
Se trata de planteos formulados por la defensa que deberán ser considerados en los ámbitos judiciales correspondientes y que, por el momento, no modificaron la decisión del tribunal de continuar con el debate.
El peso de una figura central del rock argentino
Para entender la dimensión pública de este caso también es necesario mirar hacia atrás y recordar quién es Pity Álvarez dentro de la música argentina.
Al frente de Viejas Locas, durante los años noventa, construyó una identidad musical que conectó con una generación que encontró en sus canciones una forma directa de contar la vida cotidiana, las dificultades sociales, los vínculos personales y las experiencias de los barrios. Temas como Homero, Intoxicado y Me gustas mucho se incorporaron al repertorio popular del rock nacional.
Más tarde, con Intoxicados, amplió su búsqueda musical y se permitió explorar otros sonidos, desde el blues y el rock hasta influencias del reggae, el hip hop y la música popular. Discos como No es solo rock and roll y Otro día en el planeta Tierra mostraron una faceta compositiva diferente, aunque siempre atravesada por su particular manera de observar la realidad.
Su talento musical convivió durante años con episodios personales difíciles, problemas de adicción y situaciones que ocuparon reiteradamente la agenda pública. Esa historia explica por qué cada novedad judicial relacionada con el cantante genera una repercusión que excede ampliamente el ámbito policial.
Un desenlace que todavía no tiene fecha
Con la etapa de testimonios próxima a concluir, el expediente se acerca a otro momento determinante: los alegatos. Allí, la fiscalía, la querella y los abogados defensores tendrán la oportunidad de presentar sus interpretaciones de las pruebas reunidas durante el debate y formular sus respectivos pedidos ante los jueces.
También permanece abierta la posibilidad de que Álvarez brinde su propia declaración. Su eventual intervención será otro de los momentos de mayor expectativa dentro de un juicio que, por sus características, tuvo una evolución muy diferente a la de otros procesos penales.
Al cierre de esta jornada, todavía quedaban cuestiones por resolver respecto de los testimonios pendientes y la organización de las próximas audiencias. Por eso, aunque el juicio se encuentra en su tramo final, todavía no existe una fecha definitiva para conocer el veredicto.
La historia de Pity Álvarez tiene una dimensión musical que forma parte de la memoria colectiva del rock argentino, pero el proceso que enfrenta debe resolverse en el ámbito de la Justicia, con las garantías correspondientes para todas las partes.
Detrás de las canciones, los escenarios y una trayectoria que dejó una marca profunda en varias generaciones, hoy hay una causa penal que busca determinar responsabilidades por la muerte de un hombre. El desenlace judicial será el que establezca qué ocurrió desde la perspectiva del derecho. Mientras tanto, el nombre de uno de los personajes más controvertidos y reconocibles del rock nacional vuelve a ocupar los titulares, esta vez ante la posibilidad de que finalmente llegue el momento de una definición.